Our celebration tonight keeps our minds on a lot of memories. It recalls to us what happened on the night our Lord Jesus was about to be handed on and about to pass on from this life to his heavenly father. It is a day of the commemoration of the Passover feast and the liberation of the people of Israel from the land of slavery in Egypt. It was on this day, that our Lord Jesus reclined at table to eat a meal with his disciples and displayed before their very eyes what the immense love of God for us looks like. While doing this, he inaugurates the new Passover of the new Covenant, a sacrifice that is new for all eternity and a mystery from which we can draw the fullness of charity and life.

I think it is of paramount importance to note as the evangelist told us that he knew beforehand everything that was about to take place on that day. He knew that he was about to be betrayed – literally handed over to his enemies, he knew that the time of his passage from this world to his Father has come and he knew that the Father had put everything into his power.

I wonder what it could mean for anyone among us to know this much of the power we wield and about the outcome of all things. I wonder how I personally, will react to things and the people around me if I suddenly realize that I have so much power and ability in my hands. However, what our Lord does next should get all of us thinking. That he took off his outer garment and began washing the feet of his disciples, when he could have chosen contempt for the world and its people or to turn towards Judas with bitterness and hatred or even carry out  a counter plot to his betrayal and the next actions of those who came to arrest him, means quite a lot. Our Lord chose to offer service even to a world that hated him instead of having contempt for them. He chose to love even as he was injured and wronged.

Simon Peter saw this, and he resisted, and protested this gesture from our Lord. He thought it was unbecoming of him to offer such depth of service. I think most of us will think the same. However, his actions at the washing of feet teach us the importance of a generous disposition towards all people and how we can step aside and outside of the limits of our own closed individuality, in order to reach out and provide for the needs of all. Today, the question for you and I is clear, will we continue with our protest by giving back and reciprocating with interest every pain, hurt, injury and wrongdoing? How long my friends? If we are interested in enjoying the fruits of this celebration and indeed the Holy Week, we must take on our Lord’s example of evangelical poverty, take off all hindering outer garments of pride and self-absorption.

 

Nuestra celebración de esta noche nos lleva a muchos recuerdos.  Nos recuerda lo que ocurrió la noche en que nuestro Señor estaba a punto de ser entregado y pasar de esta vida hacia su Padre celestial. Es un día de conmemoración de la fiesta pascual y la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto. Fue en este día, que nuestro Señor Jesús se reclina en la mesa para cenar con sus discípulos y demostrarles como se ve el verdadero amor de Dios hacia nosotros. Al hacer esto, el inaugura la nueva Pascua y el nuevo convenio, un sacrificio nuevo para toda la eternidad y un misterio del cual podemos sacar la plenitud de la caridad y la vida.

Es de suma importancia tomar en cuenta lo que nos dice el evangelista, que Él sabía desde antes, todo lo que pasaría en ese día. Él sabía que estaba a punto de ser entregado – literalmente entregado a sus enemigos, sabía que había llegado el momento de su paso por este mundo hacia su Padre y sabía que el Padre había puesto todo en su poder.

Me pregunto qué seria para cual quiera de nosotros el saber que tenemos ese tipo de poder y al utilizarlo, cual hubiese sido el resultado. Me pregunto, como yo personalmente reaccionaria con las personas y cosas que me rodean, si repentinamente me doy cuenta de que tengo tanto poder y habilidad en mis manos. Sin embargó, nuestro Señor hace algo que debería ponernos a pensar. Removió su manto y empezó a lavar los pies de sus discípulos, cuando el podría ver escogido otra acción, ya sea de enojo en contra del mundo y su gente o igual contra Judas con una acción de reproche o amargura o llevar acabo un complot contra su traición.  Lo que sigue es la acción de los que llegaron a arrestarlo y esto tiene mucho significado. Nuestro Señor ofrece un servicio al mundo que lo odiaba tanto, y en vez de tener amargura, el decide amarlos aun así estando herido y agraviado.

Simón Pedro después de ver esto, se resiste, y protesta este gesto de nuestro Señor. Creía que era impropio de su parte al ofrecer este acto de servicio. Creo que muchos de nosotros pensaríamos lo mismo. Sin embargo, sus acciones al lavar los pies, nos enseña sobre la importancia de la disposición generosa hacia todas las personas y cómo podemos hacer a un lado nuestra individualidad cerrada y satisfacer y proveer las necesidades de nuestros hermanos. Así en ese día, Él les pregunta, ¿“comprenden lo que acabo de hacer con ustedes?” Hoy la pregunta, es para usted y para mí, y es muy clara. Continuaremos con nuestra protesta, ¿devolviendo y correspondiendo con interés cada dolor, herida, lesión y maldad? ¿Por cuánto tiempo amigos? Si estamos interesados en disfrutar de los frutos de esta celebración y de esta semana santa, debemos tomar el ejemplo de pobreza evangélica de nuestro Señor y quitarnos el manto obstaculizador del orgullo y egoísmo.